La Divina Misericordia
La Compasión Divina
Perdona nuestras faltas, acepta nuestras disculpas
y nuestro arrepentimiento sincero;
Permítenos estar de nuevo en Tu presencia
Y amarte, alabarte, bendecirte y glorificarte eternamente.
Cada vez que oramos, posiblemente seamos poco conscientes
de la inmensa estructura divina que ponemos en marcha,
atenta a nuestras oraciones
“El hombre puede construir un mundo sin Dios, pero este mundo acabará por volverse contra el hombre”
DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II A LOS JÓVENES
Estadio Nacional de Santiago de Chile
Jueves 2 de abril de 1987
(exactamente 18 años antes de su muerte, el sábado 2 de abril de 2005)
-> párrafo 16